ASISTENCIA VENTRICULAR EN PEDIATRÍA

Cristina Relaño,  Susana Cobos.

Dues, UCIP Hospital General Universitario “Gregorio Marañón”

 

 

INTRODUCCIÓN

 

            La asistencia ventricular consiste en suplir la función de uno o los dos ventrículos mediante  una bomba mecánica que restaura la función cardiovascular y el flujo sanguíneo.

La historia de los dispositivos de asistencia ventricular (VAD) comienza en 1953 cuando Gibbon construye la primera máquina que permite desviar la circulación cardiopulmonar pudiendo así realizar operaciones a corazón abierto. En la  década de los 60 Cooley implantó un corazón artificial total como puente al trasplante y Bartlett empezó a usar el soporte circulatorio extracorpóreo en niños con cardiopatías congénitas. Desde entonces la evolución ha sido constante, desde el balón de contrapulsación hasta la bomba de rodillo, dispositivos no pulsátiles extracorpóreos uni o biventriculares con o sin membrana de oxigenación, dispositivos pulsátiles, implantables, hasta llegar al corazón artificial total.

            La utilización de asistencia ventricular en pacientes pediátricos es un procedimiento cada vez mas frecuente como consecuencia de las  cirugías realizadas en cardiopatías muy complejas y del aumento de  trasplantes cardiacos pediátricos.

           

            Los candidatos a la asistencia ventricular proceden  de situaciones diferentes:

 

 

1.      Síndrome postcardiotomía.

     Son pacientes a los que no puede suprimirse la circulación extracorpórea tras una intervención a corazón abierto. Esta situación se presenta, afortunadamente, con poca frecuencia en la cirugía cardiaca pediátrica. Su pronóstico sin ningún tipo de asistencia mecánica es fatal.  La asistencia ventricular permite reducir el trabajo del miocardio y el consumo de oxigeno, contribuyendo así a la recuperación metabólica del órgano mientras se mantiene una adecuada perfusión sistémica.

 

2.      Puente al trasplante cardiaco

       Pacientes con enfermedad cardiaca en estado final que están en lista de espera para trasplante. En estos casos el uso del VAD se plantea para mantener las condiciones hemodinámicas del paciente hasta la aparición de un donante. El problema es la gran escasez de órganos  y el periodo de tiempo necesario para obtener un órgano adecuado. Este periodo de tiempo es mas prolongado cuanto menor es el niño.

 

3.      Postrasplante cardiaco

Pacientes con fallo del órgano implantado, cuando se presenta un episodio de rechazo agudo o cuando hay resistencias pulmonares elevadas.

 

 

           

 

OBJETIVO

 

Conocer las situaciones clínicas en las que es posible la utilización de este sistema, las formas de asistencia y los especiales cuidados que requieren los niños que tienen un dispositivo de asistencia ventricular externa.

Presentar nuestra experiencia.

           

 

 

DISPOSITIVOS DE ASISTENCIA VENTRICULAR (VAD)

 

            Son dispositivos mecánicos capaces de bombear sangre sustituyendo la función ventricular. Los VAD que sustituyen la función del ventrículo derecho  sirven como apoyo a la función pulmonar. Los que sustituyen la función de ventrículo izquierdo apoyan la circulación sistémica. Su uso puede se uni o biventricular (BVAD).

 

            Existen diferentes tipos de dispositivos, bomba centrífuga magnética, neumática pulsátil, rotatoria de rodillo, pulsátil eléctrica, aunque en el presente trabajo solo vamos a explicar el funcionamiento, manejo y experiencia en nuestro hospital de la bomba centrífuga magnética  BIOMEDICUS Biopump.

            Las bombas centrífugas magnéticas están constituidas por una carcasa rígida externa en forma de cono por cuyo vértice se efectúa la entrada de fluido. Dentro de este cono se disponen otros conos apilados (hasta 3) ,

los cuales al girar sobre su propio eje producen

 una presión negativa sobre el punto de entrada

y empujan el fluido del circuito dentro de la bomba.

 Una vez que la sangre entra en la cabeza arterial,

 la energía cinética es transmitida a la sangre por

 los conos rotatorios generando presión en la

bomba y permitiendo que la sangre se dirija hacia

el punto de salida. En la entrada y salida del cabezal

 de la bomba no existen dispositivos oclusivos.

 Si los conos están parados y no rotan la sangre

puede pasar. El flujo que proporcionan las bombas

centrífugas es de tipo continuo, no pulsátil.

            La cabeza de la bomba se instala en una consola portátil que dispone de un imán rotatorio y transmite el movimiento a los conos internos. El sistema electrónico de la consola nos permite conocer la velocidad de los conos (revoluciones por minuto). El gasto se calcula a través de un medidor de flujo situado en la salida del  cabezal .

La Biopump es una consola pequeña y fácil de manejar. Se puede utilizar tanto en adultos como en niños. Puede girar hasta 5000 rpm y se pueden programar flujos hasta 8 l/min.

 

 
           

           

           

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


ESQUEMA ASISTENCIA VENTRICULAR

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


           

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FORMAS DE ASISTENCIA VENTRICULAR

 

 

 

Ø      Asistencia ventricular izquierda (LVAD)

 

 

La asistencia izquierda se usa cuando se produce un fallo del corazón izquierdo. Hay un fracaso del ventrículo izquierdo pero se mantiene la función del ventrículo derecho. Aparecen síntomas de bajo gasto, aumento del ácido láctico y disminución de la diuresis, que no mejoran con el  tratamiento con inotrópicos, vasodilatadores, diuréticos...... .

La canulación para poner una asistencia ventricular siempre es transtorácica. Cuando al paciente no se le puede retirar la circulación extracorpórea después de una intervención se usan las cánulas ya puestas o bien éstas se cambian de posición.

Si la asistencia se pone como puente hasta el trasplante el paciente tendrá que ir al quirófano para realizarle una esternotomía y colocar las cánulas.

 

 

 

 


Para asistencia izquierda las cánulas se ponen en

 la aurícula izquierda y la aorta, en la zona del cayado.

 

           

 

 

 

 

 

Ø      Asistencia ventricular derecha (RVAD)

 

            Esta asistencia se usa cuando hay un fracaso del ventrículo derecho o existen resistencias pulmonares elevadas que impiden un adecuado flujo pulmonar. El corazón izquierdo funciona manteniendo la circulación sistémica.

 

Para asistencia derecha las cánulas se ponen en

 la aurícula derecha  y la arteria pulmonar.

 

 

 

 

 

 

Ø      Asistencia biventricular (BVAD)

 

Si se produce un fracaso de los dos ventrículos se puede colocar una asistencia biventricular. En este caso habría que poner dos bombas con dos sistemas en paralelo precisando la inserción de cuatro cánulas. Esto plantea serios problemas en los neonatos y niños pequeños dado su tamaño.

            Cuando hay compromiso pulmonar añadido la mejor opción sería realizar una ECMO ya que sólo se precisa la inserción de dos cánulas por vía percutánea: yugular interna dcha. y arteria carótida dcha. El circuito realiza un bypass cardiopulmonar completo. La sangre venosa sale  de la aurícula dcha. del paciente pasa por el oxigenador de membrana y regresa, oxigenada y ventilada, a la aorta por la arteria  carótida del mismo lado.

 

MATERIAL Y METODOS

           

Para poder manejar y mantener a este tipo de pacientes es necesario tener monitorizados y controlados una serie de parámetros que nos indicaran en todo momento el estado del niño.

 

MANEJO Y  CUIDADOS DEL PACIENTE CON ASISTENCIA VENTRICULAR

 

 

El niño sometido a asistencia ventricular es un paciente crítico en grave situación hemodinámica.

            Debe tener monitorizados y controlados una serie de parámetros que nos indicaran en todo momento el estado del niño:

 

 

 

ECG

La monitorización de la frecuencia cardiaca nos permitirá detectar alteraciones del ritmo que pueden repercutir en el funcionamiento del soporte circulatorio y en la función residual del corazón asistido. Se debe  mantener un ritmo sinusal y  una frecuencia cardiaca lo más óptima posible. La FC se mantiene en valores óptimos calentando o enfriando al paciente y regulando la perfusión de catecolaminas.

Presión arterial sistémica (PA)

La PA media debe mantenerse en los neonatos y lactantes en 40 mmHg y en los niños  mayores alrededor de 60 mmHg para garantizar una adecuada perfusión renal, esplénica y cerebral.

Con asistencia ventricular de flujo continuo la curva que aparecerá en el monitor será sinusoidal

Cuando la curva de presión arterial comienza a ser pulsátil sin haber modificaciones  del flujo de la bomba ni aumento de la perfusión de catecolaminas es un signo indirecto de recuperación miocárdica.

La canalización de una arteria nos sirve además  para la extracción de analítica y la medición de gases arteriales.

 

 

Presión aurícula izquierda (PAI)

La PAI debe mantenerse siempre entre 5 - 15 mmHg para garantizar una adecuada precarga en el ventrículo izquierdo y optimizar la función residual del órgano.

En LVAD una presión < 5 mmHg supone una disminución del llenado auricular y la posibilidad de que la cánula de aspiración auricular cavite creando aire dentro del circuito. Esto es especialmente importante por las fatales consecuencias que tendría el embolismo aéreo en el territorio arterial.

Pacientes con  RVAD en los que la PAI es > 15 mmHg se debe suponer un inicio de fracaso del ventrículo izdo. Que precisará un aumento de los inotrópicos. 

La presión baja nos indicaría que el paciente está hipovolémico, que existe un fracaso en VD o que el soporte es excesivo (succión auricular alta).

La presión alta indicaría una obstrucción de la cánula, una sobrecarga de volumen o un soporte inadecuado (flujo bajo).

Presión venosa central(PVC)

Una PVC entre 5-15 mmHg nos garantiza una adecuada precarga en el VD.

En RVAD una presión < 5mmHg supondría una disminución del llenado auricular y la posibilidad de que la cánula de aspiración auricular cavite creando aire dentro del circuito.

En pacientes con asistencia izda y una PVC alta debe sospecharse un fallo ventricular dcho o una sobrecarga de volumen. Si la presión baja nos indicaría que hay hipovolemia.

      Arteria pulmonar (AP)

La colocación de un catéter de Saw-Ganz nos permitirá la medición del gasto cardiaco y la monitorización de la PAP.

La medición del gasto servirá para modificar los parámetros de la bomba y las drogas vasoactivas y mantener un gasto cardiaco de 3L/min/m2.

Presiones PAP elevadas podrán ser tratadas con hiperventilación para mantener pCO2 entre 30-35 y NO (óxido nítrico).

Mantener este tipo de catéteres de forma prolongada (mas de 72 h) aumenta el riesgo de infecciones.

      Saturación venosa mixta

La Sat.VO2 se puede medir de forma continua con un catéter situado en la arteria pulmonar en en la vena cava superior. Valores > 60% indican un adecuado gasto cardiaco.

Pulsioxímetro

Monitoriza la saturación de O2 transcutánea. Si la curva de pulso es sinosoidal   

habrá dificultades de captación.

Temperatura

La perdida de calor de estos pacientes es muy elevada ,debido al volumen de sangre que circula por el circuito extracopóreo. La temperatura debe mantenerse entre 34º-36ºC. Si al paciente hay que enfriarle para mantener una FC óptima usaremos una manta térmica con servorregulador.

Coagulación

Los pacientes con asistencia ventricular están siempre anticoagulados, con una perfusión continua de heparina sódica. Se mantendrán ACT (tiempo de coagulación activada) entre 150-180 seg. Inicialmente se deben hacer controles cada 30 min. Para luego seguir cada 3h. Es uno de los cuidados más importantes que hay que tener con estos pacientes.

 

 

 

 

RIESGOS Y COMPLICACIONES DEL USO DE VAD

 

Hemorragias

La perfusión continua de heparina, los procedimientos quirúrgicos, cambios de sistema, la canulación de grandes vasos aumenta considerablemente el riesgo de hemorragias. Para evitarlas se deben mantener las plaquetas por encima de 100.000, realizando controles de hemograma c/ 12-24h. Valores de ACT   > 180 seg. deben ser corregidos con la disminución de la heparina y/o transfusión de plasma y plaquetas.

 

 

Hemólisis

El hematocrito debe mantenerse entre 30-35 % ya que valores mas altos producen una mayor hemólisis dentro del cono de la bomba al girar a velocidades de hasta 5000 rpm. Otro modo de prevenir la hemólisis es evitando que la temperatura suba por encima de 37.5ºC.

Habrá que vigilar la coloración de la orina por si apareciese hematuria, signo de alarma, ya que puede inducir un fracaso renal agudo.

  

   Tromoembolismo

Se intenta evitar con la perfusión continua de heparina como anteriormente hemos mencionado. La aparición de trombos suele producirse en las zonas de mayor éxtasis venoso del sistema (cono). Un cambio en el zumbido de la bomba puede indicar la existencia de algún trombo en el cono. Para evitar las complicaciones tromboembólicas el

sistema se cambia cada 3-4 días de forma rutinaria.

 

Infecciones

El tórax abierto, los múltiples catéteres, los procedimientos quirúrgicos, las transfusiones, la ventilación asistida, hace que estos pacientes sean particularmente vulnerables a las infecciones. Su manejo debe ser con la más estricta asepsia en cuanto a manipulación de vías, aspiración de secreciones, cura de heridas, etc.

Es rutina en nuestra unidad mantenerles con profilaxis antibiótica de amplio espectro: Ceftazidima y Teicoplanina.

 

Fracaso renal

En muchos de estos pacientes el fallo renal ya está instaurado por el bajo gasto previo y éste se mantiene o progresa durante la asistencia ventricular, precisando la interposición de un hemofiltro en el asa arterial del sistema.

El hemofiltro se coloca mediante un sistema en paralelo que permite cambiarlo cuando sea necesario sin detener la VAD. La perfusión de heparina y el líquido de reposición se ponen prefiltro para intentar prolongar la duración del hemofiltro el mayor tiempo posible.

Estado neurológico

 

Las complicaciones neurológicas ocupan un lugar muy importante, el riesgo de hemorragia intracraneal es alto. Son pacientes a los que se mantiene sedados y relajados, dada su gran inestabilidad hemodinámica, por lo que para evaluar su estado neurológico habrá que vigilar el estado de las pupilas regularmente. Si existen dudas se puede realizar una “ventana anestésica” con la retirada progresiva de relajantes y sedantes y EEG. La realización de otro tipo de pruebas mas especificas y concluyentes que precisen un traslado (TAC) puede suponer un gran riesgo.  En nuestra experiencia ha sido una de las causas principales para detener la asistencia.

 

 

 

 

 

 

PROBLEMAS Y POSIBLES CAUSAS EN LVAD

 

 

 


    PAI

 

 

 

 


    PAI

 

 

 


   PVC

 

 

 


   PVC

 

 

 

 

 -Hipovolemia

 -Fallo Ventrículo dcho.

 -Soporte excesivo

 

        

-Soporte inadecuado

-Sobrecarga de volumen

-Obstrucción cánula

 

 

-Hipovolemia

-CIA o foramen oval abierto

 

 

-Sobrecarga de volumen

-Insuficiencia ventrículo dcho.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Flujo inadecuado

 

 

 

 

 

Acidosis metabólica

 

 

 

Hipoxia

 

 

 

Hemorragia

 

 

 

 

-Hipovolemia

-Mala posición cánula

-Trombosis en cánula o      bomba

-Acodamiento cánula

 

 

-Soporte inadecuado

-Hipovolemia

-Daño hepático

 

 

-Problema pulmonar

-CIA o foramen oval abierto

 

-Heparina alta

-Hemorragia herida quirúrgica

-CID

 

 

 

Pedatric Cardiacac Intensive Care. Athony C. Chan. Ed.98

 

SITUACIONES ESPECIALES

 

Cambio del sistema de VAD

Es una situación crítica que dura solo unos minutos pero durante los cuales el corazón tiene que funcionar por si solo. Para realizar el cambio se debe tener preparado sangre, plasma, volumen e inotrópicos. La técnica se realiza con campo estéril, gorro, bata, mascarilla, etc.

Cambio de hemofiltro

Al ir colocado el hemofiltro en un sistema en paralelo el cambio no suele interferir en el funcionamiento de la bomba. La técnica se realiza bajo normas estrictamente asépticas. Las manipulaciones debe ser mínimas teniendo especial cuidado con el purgado del sistema para evitar la entrada de aire, sobre todo si la asistencia es izquierda.

 

RETIRADA DE  LA ASISTENCIA

 

El destete se realiza cuando se dan las situaciones siguientes:

 

Aparición de onda pulsátil en la presión arterial sistémica

Disminución de las necesidades de inotrópicos

Posibilidad de disminuir el flujo de la bomba manteniendo buena situación hemodinámica

Mejoría de la contracción miocárdica por control ECO.

 

La retirada de la asistencia ventricular se realiza siempre de forma progresiva optimizando las condiciones de precarga y el inotropismo del paciente con expansión de volumen y aumento de la perfusión de catecolaminas.

 

 

 

 

EXPERIENCIA

 

Tres pacientes en asistencia ventricular:

 

Miocardioptía dilatada con fallo del VI

            LVAD durante 6 días

            Interrupción por shock séptico

Truncus arterioso trasplantado

            RVAD 72 horas

            Interrupción por fallo multiorgánico

CIV y TGA con corrección anatómica

            LVAD durante 14 días

            Interrupción por hemorragia intracraneal

 

 

CONCLUSIONES

 

La asistencia ventricular forma parte del arsenal terapéutico en el tratamiento de niños con cardiopatías congénitas y como puente al trasplante cardiaco.

 

Los resultados iniciales están muy condicionados por la “curva de aprendizaje”.

 

Conocer esos parámetros y saber los riesgos y  complicaciones que se derivan del uso de la asistencia ventricular es necesario para mantener unos cuidados de enfermería adecuados para este tipo de pacientes.

 

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