SONDAJE TRANSPILÓRICO EN PACIENTES CRÍTICOS CON
VENTILACIÓN MECÁNICA
A
.INTRODUCCIÓN:
En 1994 empezamos a utilizar en nuestra UCIP un
protocolo de introducción de la sonda transpilórica (STP) sin medios
endoscópicos. Hasta entonces la nutrición de los pacientes críticos sometidos a
ventilación mecánica y bajo sedación profunda, independientemente de su
diagnóstico, se hacía por vía parenteral con los consabidos inconvenientes que
esto suponía.
B. OBJETIVO:
Dar a
conocer nuestra experiencia en la técnica de colocación de la STP, sin necesidad de medios
técnicos, ni costes adicionales. Mostrar las ventajas de la nutrición enteral
transpilórica en los niños críticamente enfermos sometidos a ventilación
mecánica.
C. MATERIAL Y MÉTODO:
A las
pocas horas del ingreso del niño crítico con ventilación mecánica, se procede a
la introducción de la STP
según protocolo. Las sondas que utilizamos son de poliuretano y de larga
duración. Vienen provistas de un fiador que facilita su colocación. Son
radioopacas para su posterior comprobación radiológica. El calibre utilizado es
de 6 Fr en lactantes y 8 Fr y 10 Fr en niños mayores.
El
protocolo utilizado consiste en hacer dos mediciones, la primera hasta el
estómago y la segunda hasta el ángulo costal inferior derecho que corresponde
al píloro. Se procede a introducir la
STP hasta el estómago igual que lo haríamos para una sonda nasogástrica. A continuación se coloca
al niño en decúbito lateral derecho y se inyecta 2 cc de aire por el extremo
proximal de la sonda al mismo tiempo que se introduce 2 cm de sonda, se repite la
operación las veces necesarias hasta llegar a la segunda medición. Para
comprobar la correcta colocación de la
STP se inyecta 10 cc de aire y al aspirar tienen que salir
menos de 2 cc de aire y con dificultad. También
se puede medir el pH con tiras de tornasol siempre que consigamos
aspirar contenido líquido. Este debe ser igual o mayor a 6. Antes de retirar el
fiador se introduce unos centímetros más la STP para intentar dejarla en el extremo distal
del duodeno. El inicio de la nutrición enteral continua se hará de forma
progresiva y se aumentará su débito cada 3- 4 horas según la tolerancia del
paciente, hasta alcanzar la cantidad adecuada para el niño. Los preparados que
se utilizan dependerán de la edad del paciente. Serán siempre líquidos y podrán
variar desde leche materna, fórmulas maternizadas, batidos especiales para
niños mayores etc...
D. RESULTADOS:
Un
estudio realizado en nuestra unidad sobre 123 pacientes, demostró que se
consiguió la correcta colocación de la
STP, siguiendo el protocolo, en el 95,9 % de los casos,
siendo en el primer intento en el 71,5%. La perfusión continua de un relajante
muscular como el Vecuronio fue la única variable que alteró sensiblemente la eficacia
de este procedimiento.
E. CONCLUSIONES:
El
protocolo de inserción de la STP
es de fácil aplicación para el personal de Enfermería. Su coste es mínimo y no
se han apreciado complicaciones importantes.
La alimentación enteral transpilórica es la más adecuada para los
pacientes críticos sometidos a ventilación mecánica y sedación, ya que por vía
gástrica existe el riesgo de broncoaspiración y es más fisiológica que la
parenteral que tiene muchos inconvenientes ( manejo de vía central, riesgo de
infecciones, complicaciones hepáticas etc...).